miércoles, 2 de febrero de 2011

16 JANUARY

Muchas veces nos cuestionamos cosas sin sentido alguno, básicamente porque somos tontos.
A veces nos gustaría ser otra persona, o fingir que todo nos va muy bien aunque estemos hundidos en un pozo de mierda inmenso. Otras veces, aparentamos ser lo que no somos, o somos lo que no aparentamos..


El caso es que no nos conformamos con nada y estoy hasta los mismísimos de eso.

Si soy sincera, yo era una inconformista, de esas que se agobian por todo y nada le parece lo suficientemente bueno. Eso es de niñatas, de tías tontas.
Creo que he aprendido, a base de errores y comerme el suelo claro está, que no hay que ser así en la vida, porque es muy corta, demasíado, para mi gusto. Hay que conformarse con poco, para que cuando tengamos algo un poco mejor, explotemos de alegría y felicidad..
No sé a que edad exactamente se madura, o a qué edad se produce ese cambio, que marcará tu personalidad para siempre. Tampoco sé si eso ya me ha sucedido a mí o esto son solo pajaritos que hay por mi cabeza..
Lo que sé con certeza es que de momento me gusta conformarme con lo que tengo, y creo que no me hace falta nada, ni una pizca más de felicidad.
Te tengo a ti.. y con eso me basta. Es suficiente para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario