Hay muchas maneras de gritar.
Y muchas maneras de aguantarse las ganas de gritar.
A veces, me pasa eso. Tengo un deseo incontrolable por gritar, pero no me sale la voz del cuerpo.
Quiero gritar de alegría, de pena, o incluso de miedo.
Muy a menudo me apetece gritar, es más creo que a todos nos apetece.
Ahhhhhhhhhhh que bien! Ahhhhhhhh que mierda! Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh que susto! Ahhhhhhhhhhhhhhhh!!
Creo que mi cuerpo llegó a un punto en que ya no quiso gritar más, porque la tristeza le pudo y ahora se esta recuperando, ahora viene el ahhhh! ahora viene el ahhhhhhhh!!! y encima es de los que no se pueden parar!
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Todo esta saliendo demasiado bien.. Demasiado, para lo que yo esperaba.
Han pasado cosas muy feas este año, por las que he gritado, llorado y reído.
Pero lo que me parece realmente extraño, es que ahora grito de alegría
Las cosas se tuercen, tu te caes y te das con el suelo lleno de mierda en los morros... Pero debes levantarte y seguir con tu vida.. porque solo hay una.. y de momento quiero aprovecharla.
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