domingo, 14 de noviembre de 2010

Un viernes..

Fué un día extraño.
Quedamos a las 10 en la ferreteria. Tras una cena lujosa, y con lujosa me refiero a platos impronunciables, nos dirijimos a la zona de copas, en la cual nos prohibieron la entrada en 2 locales.
Tras esos incidentes nos dirigimos a una cerveceria, y con la mala suerte de tropezarnos con dos "hombres", extranjeros, y aparentemente asquerosos. Nos asustamos y decidimos alejarnos un poco, pero no dió resultado ya que ellos volvian a "pillarnos". Tras numerosos intentos de fuga, decidimos detenernos. Nuestra sorpresa fué que esos dos individuos nos esperaban ocultos en una calle, nos dió tanto miedo, que entramos en el primer "Garito" que encontramos en el trayecto hacia la cerveceria.
Entramos en guatemala, pero si salíamos estabamos en guatepeor... fué un momento tierra trágame.
Decidimos salir corriendo de aquel "zulo", ya que solo quedaban como 50 metros para llegar a la cerveceria, en esos momentos tan soñada.
No recuerdo la velocidad que adopto mi cuerpo, solo escuchaba..¡policíaaa.policíaaa!
En ese momento entre en el cielo, bueno en la cerveceria, y más tarde mis dos amigas.
Buuuf! nos relajamos un poquito, pero fué en vano, porque los dos individuos entraron.
Cada milesima de segundo observaba que sus miradas se clavaban como un puñal en mi escote, fué en ese momento en el que me dieron ganas de vomitar.
Llamé al camarero y le conté lo sucedido, tras esa acción, tomaron sus respectivas copas y se largaron.
Fueron los peores 20 minutos de mi vida. Bueno los mios, y los de dos amigas más.
Aunque después de esa anécdota, lo pasamos realmente bien.
Al día siguiente, fuimos a hacer fotos con la nikon. Algunas de nuestras obras de arte:



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